Marcus Rosemberg era un friki en el instituto. Cuando el
mundo se fue a la mierda se encontraba con sus únicos 3 amigos enfrascado en
una partida de D&D 3.5; se puede decir que el mundo se acabó con un d20 en
la mano. Tras el desconcierto inicial y tratar de buscar ayuda su padre decidió
que lo mejor era salir de su pequeño pueblo de Stinkholeville y buscar refugio
en Raccoon City junto al ejército; ese fue el último error de su padre... A apenas
dos millas de su casa el coche fue robado, la comida saqueda, su padre colgado,
su madre violada en repetidas ocasiones y su hermana... bueno, en realidad
mejor no pensarlo. Sobrevivió de milagro escondido literalmente tras una duna
mientras escuchaba todo lo que ocurría con su familia. Cuando se quedó sólo
comenzó a caminar en dirección a Raccoon City como un zombie, arrastrando los
pies. Ni se enteró cuando un pequeña camioneta Dodge aparcó a su lado en mitad
de la autopista. Ironías del destino, aquellos que habían amargado su existencia
en el instituto, tan asustados como él y con sus cazadoras del puto equipo de
fútbol del instituto se dirigían a la ciudad, con Lisa McLaren desangrándose en
el asiento con las tripas fuera por el mordisco de una rata del tamaño de un
dogo. El caos en la entrada de la ciudad era descomunal, los soldados no se
andaban con tonterías y quien no hablaba claro era ejecutado de forma
sumarísima sobre la marcha. Cuatro adolescentes con una animadora con las
tripas abiertas no parecían ir a librarse... piensa Marcus, ¡Piensa! Mira a la
derecha, mira a la izquierda: ¡coño! ¿Punks? ¿Punks en Raccoon? ¡Pero si son de
mi edad! A tomar por culo Lisa McLaren y todas vuestras putas madres, ¡yo me
bajo aquí! Apenas 3 minutos después de bajar de la camioneta fue acribillada...
aproximadamente en el mismo momento en que un tímido y asustado Marcus toca la
ventanilla en la que al otro lado hay un tío con una cresta amarilla. ¿Sí? ¿Qué
quieres chaval? Me flipan Green Day, fue los más "punk" que se le
ocurrió. Tras la carcajada inicial del punk le echó una mirada cargada de pena.
Anda, imbécil, sube. Nada más entrar otros 4 punks le recibieron a collejas...
hay cosas que aunque el mundo pete no cambiarán nunca. Cosas de la vida, ese
punk era hijo de un capitán del ejército, ambos se odiaban profundamente, pero quieras
que no, la sangre tira. Así, meses después, Marcus empezó a hacer incursiones
en busca de chatarra. Las dos primeras se dieron bien, pero pronto todo empezó
a escasear y había que ir mas lejos... empezaron a llover tiros entre los que
se denominaban caarroñeros. Un grupo pequeño y joven no podía competir en los
alrededores de un núcleo como Raccoon City, pero había rumores de una ciudad en
un cráter... ese fue el fín del grupo de carroñeros. Ahora Marcus, tras penar
por las putas grutas en compañía del único superviviente de su grupo está en un
puto agujero rodeado de tarados aun más peligrosos que los de afuera...
viernes, 24 de agosto de 2012
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